Showing posts with label neoliberalismo. Show all posts
Showing posts with label neoliberalismo. Show all posts

Wednesday, 5 May 2021

Jaque al Rey

Tras el desastre para Podemos de las elecciones de la Comunidad de Madrid del 4 de mayo de 2021 conviene analizar cómo hemos llegado hasta aquí, y además partiéndose de unos comienzos tan prometedores.

UP aumentó sus escaños de 7 a 10, lo cual es positivo. En 2011, cuando Más Madrid y Podemos no existían, IU consiguió un 9,6% de los votos. En 2015 UP consiguió el 18,67%, y en 2019 el 20,29%. En estas elecciones de 2021, UP ha sacado un 24,18%; Más Madrid y UP han logrado un 8% más votos que el PSOE, cuyos votantes han abandonado el partido, unos en apoyo del PP, otros a la Izquierda real. De hecho Más Madrid ha subido en votos un 29% en los dos últimos años, y UP un 44%, nada menos. 



El debacle real ha sido de Ciudadanos (ese falso Centro) y del PSOE (esa falsa Izquierda), lo cual hace pensar que parte de la población se cansa de lo "políticamente correcto", lo de las palabras finas sin sustancia detrás, lo del auto-denominado "Centro" que luego se ubica en la Extrema Derecha. 

Y la gran victoria es de Vox -no de Ayuso-, que con solo un escaño más tendrá todo el poder sobre el PP de la Comunidad de Madrid.

Pero Podemos ha perdido su líder, carismático como nadie, capacitado y mediático como nadie. Dio un salto valiente desde la vicepresidencia -nada menos- al incógnito, y todo apuntaba a que iba a ser un acierto a pesar del casi total bloqueo de los medios de comunicación de masas, a pesar de los constantes bulos y mentiras de la oposición y su prensa y televisión, a pesar de la inutilidad absoluta del que habría tenido que ser un aliado desde el comienzo, Gabilondo, a pesar de la negativa de Más Madrid de apoyar un esfuerzo en común desde el comienzo. Más Madrid que prefiere de nuevo perder que juntarse con la única Izquierda que tenemos.

En el análisis de nivel de estudios, edad, sexo, etc. del votante, los más ricos y los que tienen más estudios votan a la Derecha. El inmigrante prefiere votar ligeramente a la Izquierda que a la Derecha. Pero -y es importante recordarlo- los inmigrantes son pocos en realidad, y la gran mayoría no vota. Y la abstención sigue siendo cosa de la Izquierda.

Ahora previsiblemente tendremos elecciones anticipadas en Andalucía, con una Izquierda no preparada para ello, sin liderazgo y sin proyección de proyecto.

Ya entre los derrotados se oyen voces proclamando que ha ganado el fascismo. Casi pero no del todo. Ayuso y Vox son la extrema derecha pero todavía no son el fascismo. Lo que ha ganado no es únicamente la Extrema Derecha, sino también la falta de una voz fuerte de Izquierdas, una voz que hable del elefante en la habitación: el sistema económico. 

La filosofía política de izquierdas, esa política "woke" -de la identidad-, esa que busca sin parar los votos de los colectivos, esa que es "políticamente correcta", ha demostrado una y otra vez que no vale. No porque los inmigrantes, los trans-identificados, los desempleados, los sintecho, las mujeres, etc. no deban tener derechos. Deberían tener una totalidad de derechos, claro que sí. Pero todos deberíamos tener derechos, y deberes, así que no hace falta señalar constantemente a minorías, ni perseguirlas buscando el voto. Además, muchas de esas minorías no votan.

Ha sido un error garrafal alienar a las feministas, clave en cualquier lucha contra el neoliberalismo, que es patriarcado aplastante en todas sus iteraciones. Y ha sido un error de principiantes tratar a las mujeres como un colectivo más, premiando al movimiento trans por encima de los derechos de las mujeres y niños. Ha sido un error hablar de "feminismos", en plural, como si cualquier postura contra la cultura dominante fuera feminista. Ha sido un error sustituir sexo por género, como concepto (lo cual anula decenas de leyes anteriores de protección de la mujer), como si la discriminación fuera hacia las emociones o sentimientos de uno, como si ser mujer fuera como un envase, a elegir, como si no se tratara de un espacio más de mujeres colonizado por hombres. Ha sido un error amenazar a los padres con quitarles la tutela de sus hijos menores con disforia, o incluso con hormonar o mutilar a sus hijos.

Ha sido un error hablar de subir los impuestos un poquito a los superricos, porque "deberían contribuir un poco más". Es que tener un Rey del Sol, o un Amancio Ortega, si lo prefieres -o varios- es incompatible con la democracia. Es que llegar a ser un billonario significa haber eludido impuestos, explotado a mucha gente, robado recursos de los demás y de generaciones futuras, comprado el poder, y muchas más cosas. A los superricos hay que hacerlos tributar sobre su patrimonio y sobre sus ingresos para que nadie tenga más de unos pocos millones. Ha sido un error tratarlos como si hubieran ganado "su" dinero, en lugar de lo que realmente ocurrió: se apropiaron del trabajo de otros. O lo hicieron sus padres. 

Ha sido un error no acabar con las diferencias fiscales entre regiones, las cuales suponen una "carrera hacia abajo" pero que benefician a Madrid a costa de las demás, aun siendo un juego de suma negativa. Ha sido un error no poner sobre el tapete una ley estatal de sucesiones, para que la riqueza no se concentre en pocas manos de una generación a otra.

Ha sido un error hablar de proteger a los pobres sin poner sobre la mesa viviendas, eléctricas, suministro de agua, banca... públicos, y para todos que los necesiten. Y un error poner en marcha ertes sin exigir a las empresas socorridas ratios máximas entre los salarios más altos y los más bajos, acordes con una sociedad civilizada (de 9:1, como mucho).

Ha sido un error no haber exigido a la banca rescatada hace 9 años ratios similares entre salarios, además de reconocer y asumir su deuda con la sociedad.

Ha sido un error no separar la sanidad pública de la narrativa de la pandemia, porque el consenso sobre la pandemia (su existencia, sus causas, su solución) que existe en el Gobierno Estatal no existe entre científicos y por tanto Ayuso ha podido aprovechar esta laguna para contraponer unas medidas incoherentes pero populares.

Ha sido un error sacrificar al Rey en lugar de la Reina, esa Ministra Cuir que tenemos, que promueve políticas anti-feministas y muy neoliberales en el Ministerio de Igualdad, con leyes redactadas con un copia-y-pega por el Movimiento Trans, con Gran Farma detrás. Habría sido una candidata buena para la Comunidad de Madrid, pudiendo competir con las otras candidatas como igual; y no habría sido necesario que dimitiera después. Madrid, después de todo, no es España. Y la Comunidad de Madrid representa únicamente a sí misma.

La Derecha dice que está celebrando dos buenas noticias: haber ganado las elecciones y la dimisión de Pablo Iglesias. Piénsalo al revés. ¿Te alegraste de la sustitución de Rajoy, por Casado? ¿Aguirre por González o Cifuentes? No, ¿verdad? Porque daba lo mismo, su política iba a seguir igual, una de la extrema derecha, de saqueo de las arcas públicas en beneficio de los amiguitos, insolidaria, mentirosa, injusta con las personas fuera de la élite, cruel con los animales... Pero ellos están de verdad festejando que hayan podido acabar con Iglesias, mediante bulos, insultos, sobornos, y 16 balas en una semana. Porque han decapitado a Podemos.

No hay asalto al cielo con una subida de impuestos de un par de puntos porcentuales a los superricos. No se hace con procedimiento tras procedimiento en los círculos, acta tras acta, cisma tras cisma. No se hace inventando palabras ridículas (todos, todas y todes) ni haciendo malabarismos lingüísticos para evitar usar sustantivos o pronombres masculinos. No se hace redefiniendo hombre como mujer, en contra de toda ciencia, meramente porque algunos hombres hayan decidido vestirse con ropa de mujer. 

El asalto al cielo solo es posible con un discurso revolucionario, una resistencia social y una desobediencia cívica en situaciones de injusticia. Los medios masivos no hablarán bien de ti una vez que te perciban como amenaza para sus intereses, así que seamos de verdad una amenaza para el neoliberalismo. Es hora de adoptar un discurso radical, manifestarse una tras otra vez ante los CIEs, parar cualquier desahucio, organizar quedadas con contenido interesante para jóvenes, y ofrecer ayuda práctica frente a la Administración Pública pero también censar a los que no están registrados para votar. Es hora de menos procedimientos y más pisar la calle.

El asalto al cielo no se hace buscando el voto de "minorías", sino moviéndose hacia la izquierda y manteniéndose fiel a una ideología radical, de raíz.


Thursday, 11 March 2021

¿Qué está pasando en el Ministerio de Igualdad?

El 6 de marzo de 2021 se hizo público en prensa una recogida de firmas de, últimamente, más de 1.600 militantes e inscritos de Podemos, algun@s con altos cargos. En ella se hizo manifiesta una gran preocupación por el borrador de la Ley Montero (en realidad dos leyes presentadas casi al unísono, ambas con un fin parecido), la "Ley Trans". Dicha preocupación surgió tanto por la misoginia y sexismo de la ley, como por la amenaza real que podía suponer para la salud y bienestar de muchos jóvenes o incluso niños, menores de edad. 

Hay ya mucha información disponible sobre el porqué de esta preocupación, que se basa en la pérdida de derechos de la mujer (el derecho a espacios propios sin hombres, a ciertos cuidados sanitarios o pruebas médicas sin la presencia de hombres, de cárceles y otros espacios segregados), derechos ganados a lo largo de décadas de lucha y basados en el hecho de que el sexo es binario y relevante. La ley abría la puerta a que una parte minoritaria, pero con un perfil público muy conflictivo y agresivo, de los hombres accediera a estos espacios sin barrera ni recurso por parte de las mujeres.

Por otra parte, inducir a algunos jóvenes en una edad muy vulnerable a confundir el descontento que tengan con el mundo con una supuesta necesidad de cambiar su propia identidad o cuerpo es un error y de un tipo de ingeniería social experimental. Es, además, de un enfoque que encaja perfectamente en el neoliberalismo: si estás disgustado con tu vida, el problema no es de la sociedad, ¡cámbiate a ti mismo!

Hay numerosos casos de personas que han cambiado de parecer tras la mal nombrada "transición" (como si la vida ella misma fuera un videojuego) -y digo 'mal nombrada', porque no se puede cambiar de sexo y el problema siempre ha residido no en la persona sino en la sociedad, en los roles de género exigidos en la sociedad. La tasa de intento de suicidio no varía antes de o después de la cirugía, porque en realidad no soluciona nada, solo añade otra capa de problemas, de tipo físico. Los niveles de disforia tampoco se modifican significativamente.

La de-transición es típicamente parcial porque la hormonación contemplada en la ley para jóvenes pre-pubertad o, peor aún, la cirugía, hacen que la transición es a menudo irreversible. Y aunque hay ya cientos de jóvenes hablando de su de-transición, poca repercusión tiene en la prensa. Hay una lista de efectos secundarios serios de la hormonación de niños y jóvenes (para las mujeres: exceso de células rojas, hipertensión, diabetes, enfermedad cardiovascular, aumento de peso, acné, calvicie, apnea del sueño, problemas del hígado, dislipidemia, empeoramiento de los problemas psicológicos, esterilidad...). Y es que, aunque se repite como mantra que han "nacido en el cuerpo equivocado", el cuerpo de cada uno es perfecto y cumple con su función; en cambio las intervenciones con hormonas y extirpaciones sin serias razones médicas no son compatibles con una buena salud.

En otros países...

Ya existe una experiencia previa de leyes muy parecidas en otros muchos países y no es buena para las mujeres, ni para los jóvenes. Este último grupo se ve privado del sentido común, la perspectiva a largo plazo y el entendimiento de que los jóvenes muy a menudo se sienten confusos o descontentos durante unos pocos años, y esto es normal. En lugar de brindarles apoyo o ayuda psicológica, o incluso reivindicar que la sociedad que imponga roles rígidos de género tiene la culpabilidad, la Ley intenta empujarlos hacia la creencia que el problema son ellos mismos, así como hacia tratamientos agresivos y en muchos casos irreversibles. 

La Ley asimismo introduce unos contenidos totalmente ideológicos en la educación, y además en contra de los hechos puramente científicos. Borra el hecho biológico de que el sexo es binario tanto en el ser humano como en otros mamíferos, y el que es el género que es fluido, con muchas manifestaciones.

Más sorprendente aun, la Leyes Trans no definen ni sexo ni género, y además mezcla los términos sin piedad. 

¿Pero el Movimiento Trans representa a los transexuales por lo menos?

El término "Movimiento Trans" esconde la realidad de que no representa ni a los transexuales (que, hay que recordar, son menos del 1% de la población), ni a sus intereses. Además, el mismo término 'transexual' NO significa que uno es de ambos sexos; uno es en todo caso de un sexo determinado, con característicos secundarios ambiguos. A la vez el término 'trans' engloba un sinfín de condiciones y parafilias, muchas de las cuales no son aptas para que los enarbole el Estado.

Los grandes inversores internacionales reconocen que estos tratamientos suponen un área de enorme crecimiento actual con unas previsiones tremendas, además de no ser en absoluto una amenaza para el capitalismo (mientras que el feminismo, sí que lo es). George Soros, el gran inversor, apoya estos tratamientos por su aspecto financiero y, según el Washington Post, es en gran medida responsable del empuje del Movimiento. Este Movimiento encaja dentro del movimiento transhumano promocionado ampliamente por todos los multimillonarios del "tech", así como los grandes inversores, incluyendo -¿cómo no?- Bill Gates. Es una visión de la humanidad aterradora y muy reñida con los valores del feminismo, incluyendo el ecologismo.

El Movimiento Trans está recibiendo de los inversores y de la Gran Farma cantidades ingentes de dinero y, además, está acaparando las subvenciones que se destinaban hace poco a otros colectivos, por ejemplo de lesbianas, gais... En EE.UU. varios albergues para mujeres vulnerables y maltratadas han tenido que admitir a violadores trans-identificados para no perder su subvención, y precisamente varios de esos hombres se han portado como los predadores que son. Hay mujeres-trans violadoras que están en la cárcel de mujeres y que han cometido en la cárcel más violaciones. Es posible que estos casos sean anecdóticos, pero no menos serios por ello. Una propuesta de ley donde se sabe ya de los problemas inherentes y muy graves no debería seguir en pie.

Se sospecha que los partidos políticos también a través de lobbies están recibiendo fondos para promocionar la ideología trans.

No ha habido debate real por parte del Ministerio de Igualdad, lo cual citó una encuesta por email no ampliamente difundida ni cuyos resultados han sido publicados en detalle, para justificar que la Ley tenía apoyos. En cualquier caso, puesto que el Proyecto de Ley no había sido publicado con anterioridad, la encuesta no fue basada en el Proyecto Ley en sí (porque no habían visto el texto), sino en la cuestión de si los transexuales deberían tener protección por ley, lo cual es ampliamente aceptado por la población y ya es un hecho dentro de la ley desde hace décadas. 

Lo que está demostrado es que el día 6 se hizo público en prensa una recogida de firmas de militantes de Podemos, algunos fundadores del Partido; y 2 días más tarde, el día 8, Día Internacional de la Mujer, el Ministerio dio una demostración del mansplaining cuando organizó para que una mujer-trans, o sea, un hombre vestido de mujer, nos explicase cómo las mujeres hacemos mal las cosas en apoyarnos en el trabajo doméstico de otras mujeres para poder trabajar fuera de casa. 

El discurso podría haberse centrado mejor en que las mujeres no tienen la culpa, que es verdad que ellas, no los hombres, acaban siendo el último escalón del trabajo, que ellas hacen un doble trabajo, dentro y fuera de la casa, y que hace falta mucho más apoyo institucional para las mujeres, que en muchos casos tienen grandes dificultades para poder trabajar fuera de la casa. El Ministerio hizo un "gaslighting" de las mujeres, y dio protagonismo a un hombre en el día de la Mujer. Más inexplicable dentro del feminismo, se procedió a filtrar en prensa y redes que eran personas de la "Extrema Derecha" que se estaban manifestando contra la Ley.

No se puede equiparar la situación de la mujer (mayoría absoluta de la población) a la de minorías. Las mujeres, como clase social, sufren una opresión que perdura en el tiempo por su sexo. Bien entendible es que el neoliberalismo prefiere la política de identidades, con la población fragmentada. Considerar a la cuestión de la mujer como una identidad más, y no como el resultado de nacer y crecer con el sexo femenino, es luego hacer malabares para ver quién recibe qué recurso; y la experiencia en el Extranjero ha demostrado que el Movimiento Trans intenta apoderarse de los recursos destinados a colectivos de mujeres. 

Es un Movimiento que no se pronuncia sobre los hombres que están parasitando las organizaciones ideadas para mujeres, como se ha visto en la irrupción de hombres acosadores en grupos de lesbianas, el ingreso de hombres en refugios para mujeres, en los intentos de "cancelar" a muchas feministas, y en la agresividad con la que se meten con feministas en las redes o en otros ámbitos.

Curiosamente Podemos incluye en sus textos institucionales dos elementos peculiares, al margen de los malabares lingüísticos que hay que hacer para evitar los pronombres sexistas. Los pronombres femeninos permiten que se pueda referir a las hembras de nuestra especie y, sin embargo, están siendo borrados. Además, estos textos dan a entender:

  1. Que es mejor hablar de las mujeres, en lugar de la mujer. No obstante, no somos sólo un grupo de individuos, sino una clase con el derecho de una consideración específica por tener el sexo de mujer, la razón de una opresión histórico y, de paso, la misma base de nuestra explotación desde nuestro nacimiento dentro del capitalismo, que necesita la labor no remunerada o infra-remunerada de la mujer -tanto nuestra producción como nuestra reproducción-, además de la de futuras generaciones (mediante el endeudamiento y el desgaste medioambiental).
  2. Que hay que aceptar gustosamente dentro del Partido las mujeres no especialmente guapas. En su Protocolo de Comunicación Feminista aparece esta sensata exhortación de "huir de la sexualización de la que las mujeres aparecen siempre jóvenes, delgadas, primorosamente arregladas." Lo cual choca con el exceso de "feminidad" que ostentan las mujeres-trans, con sus pelucas lustrosas, su maquillaje excesivo, sus ropa específicamente femenina. O, incluso con los tacones altos de la propia Ministra en la tele.
El uso del lenguaje es, por supuesto, importante; y eliminar el sexismo de nuestro discurso es clave para cambiar los prejuicios. Pero la eliminación de los pronombres y sustantivos ya asignados a un sexo determinado pone en riesgo poder hablar y pensar con sensatez. En el Reino Unido el Servicio Nacional de Salud ahora se refiere a las mujeres como "personas con útero" para alguna prueba médica. No en el caso de la prueba del próstata, que sí que va dirigida a los hombres. 

Este titular, sobre un hombre que ha dado a luz tras recibido esperma de una mujer, parece casi increíble, hasta que nos demos cuenta de que lo que ha pasado en que un hombre (llamado "mujer") ha tenido un bebé con una mujer (llamada "hombre") y que lo único destacable de la noticia es la confusión creada en la sociedad y entre las personas; además del término equivocado 'female', que es un término biológico que no  puede nunca referirse a un donante de esperma:


Más grotesco es la cantidad de mujeres-trans identificándose como lesbianas, acosando a lesbianas con su "pene-de-chica" en espacios para lesbianas, y acusando a las mujeres de transfobia por su rechazo natural hacia ellos.

El Movimiento Trans se presenta como un colectivo de personas débiles, infra-representadas, como tradicionalmente ha sido el colectivo de lesbianas. Pero no es cierto. No paran de recordarnos que hay mucha violencia perpetrada contra ell@s. Nada en comparación con la que se perpetúa contra las mujeres, pero han conseguido eclipsar a las mujeres en este debate. No deberíamos olvidar que hay más asesinatos cometidos por l@s trans que contra l@s trans. Es posible que estos datos dentro de muy poco no sean analizables, en cuanto una mujer-trans asuma la identidad de "mujer", sin más. 

Es un hecho que admitir a hombres en deportes competitivos de mujeres obra en gran detrimento de las mujeres, permitiendo a algunos hombres mediocres en su propia categoría, ganarles a las mujeres con facilidad. Sólo hay que comparar los récords mundiales de las categorías masculinas y femeninas. Admitir a los hombres condenados por crímenes violentos a cárceles de mujeres es asimismo claramente un error.

Estos dos ejemplos, además, demuestran que las medidas contempladas en la Ley no son simétricas. Las mujeres trans-identificadas no suponen un batacazo para los hombres en el deporte, y los hombres-trans difícilmente van a querer ingresar en la cárcel para hombres. 

La criminalidad de las mujeres-trans es similar a la de los hombres (¡porque SON hombres!)

Las mujeres-trans son algo menos propensos de cometer un crimen (tienen el 0,8 de probabilidad) que los hombres. Pero tienen 18 veces más probabilidades de cometerlo que las mujeres. (No obstante los hombres-trans son mucho más violentos que las mujeres, lo cual puede entenderse como un efecto de tomar testosterona.)

Es un hecho que la actividad delictiva, en particular los delitos violentos, es mucho más común entre los hombres que entre las mujeres en la población general. Un estudio sueco de todas las solicitudes de reasignación de sexo en Suecia hasta 1992 encontró que el 9,7% de los solicitantes de hombre a mujer y el 6,1% de mujer a hombre habían sido procesados ​​por un delito. Sin embargo, el crimen después de la reasignación de sexo no se había estudiado previamente. Los individuos de hombre a mujer tenían un mayor riesgo de condenas penales en comparación con los controles femeninos, pero no en comparación con los controles masculinos. Esto sugiere que el procedimiento de reasignación de sexo hombre-a-mujer no aumentó ni disminuyó el riesgo de delitos penales entre hombres y mujeres. 

Por el contrario, los hombres-trans tenían un mayor riesgo de condenas penales en comparación con los controles femeninos y no diferían de los controles masculinos, lo que sugiere una mayor propensión a la delincuencia en las personas mujer-a-hombre después de su transición.

Hoy en día, más del 87% de los hombres trans-identificados NO se hace la cirugía de "abajo". Son físicamente hombres, con todo la problemática que eso puede acarrear para la mujer en determinados ámbitos. En cuanto a las mujeres trans-identificados, un 48-54% se hace la cirugía, y la cirugía es tremendamente invasiva e irreversible, extirpando pechos, útero, vagina... 

Estas cirugías son un campo de rápida expansión. De todos los procedimientos registrados por la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos, fue una de las que más se incrementó entre 2016 y 2017, aumentando en un 155% de 2016 a 2017, con un crecimiento del 289% para los hombres-trans; con un aumento del 41% para las mujeres-trans (en esta última categoría se incluye los implantes de pechos, una cirugía en gran medida, reversible y superficial). De nuevo las mujeres son las grandes perjudicadas y muchas de ellas muy jóvenes, ya que se permite que los menores accedan a cirugías y hormonación, ambas experimentales y con unos efectos a largo plazo desconocidos o incluso previsiblemente muy perjudiciales. 

Es importante no olvidarse de que las cirugías NO resultan en órganos reales, con funcionalidad, sino en un simulacro. Las cirugías de "abajo" tienen resultados grotescos, no funcionales, y con una posibilidad real de repeticiones quirúrgicas constantes (una parte significativa de los hombres-trans operados se someten a cirugías nada menos que 16 veces).

La militancia del Movimiento Trans es un grupo organizado y muy agresivo de los mismos hombres ricos y blancos de siempre, con el privilegio de siempre, algunos transexuales (en gran medida los que se llamaban en otros tiempos travestis) y otros muchos ni siquiera. Son hombres disfrazados de personas vulnerables, con una obsesión de meter mano a los realmente vulnerables de la sociedad (los niños y las mujeres), hasta el punto de hacer palpable la amenaza de quitar la patria potestad a los padres y madres de sus hijos, anulando su posibilidad de proteger a éstos del abuso de cirugías y medicamentos dañinos a unas edades en las que es imposible que entiendan las repercusiones a largo plazo de dichas mutilaciones. Encaja en el pensamiento neoliberal a la perfección: con la tendencia de bajar los salarios, en este caso de los profesionales que podrían ayudar a las personas con dismorfia y otros problemas psicológicos; y con la de incrementar la lista de patologías, drogodependencia, medicalización y cirugías de por vida...

Los lobbies de los grandes intereses farmacéuticos sobornan con unos ingresos enormes a los partidos políticos de EE.UU. El Portal de Transparencia de Podemos sólo incluye información sobre los ingresos hasta el 2018, así que es imposible saber si Podemos ha recibido dinero de algunos grupos de presión. No es fácil saber cuánto dinero pagan los lobbies al gobierno o cuáles son los términos reales de nuestro gran endeudamiento actual y si tiene vinculación con la Ley Trans.

Un movimiento social de Izquierdas que no acepte que el Feminismo es para proteger a las mujeres, en parte de los hombres y sus sistemas de poder, así como para luchar por la igualdad de las mujeres frente al privilegio de los hombres, no es de Izquierdas, y desde luego no puede ser feminista. Igual que la medida que anunció Podemos el mismo 8 de marzo sobre ayudas para la conciliación que se destinarían en un 80% a las mujeres, ¿qué significado puede tener tal medida si algunos hombres podrán beneficiarse de ella, identificándose como mujeres. Y lo harán, porque el problema sistémico de las mujeres es que los hombres que deseen invadir sus espacios, o apoderarse de lo de ellas, suelen ser más agresivos, más ruidosos y una amenaza real.

Hay una palabra para la situación en la que las mujeres que hablen sobre cuerpos femeninos se considera inaceptablemente antisocial, donde se impida sistemáticamente describir las consecuencias del sexismo para las mujeres, donde los recursos para las mujeres se redistribuyan a los usuarios masculinos mientras que los recursos para los hombres se dejen en manos masculinas, y donde “hombre” y “mujer” se asocien rígidamente con la masculinidad y feminidad. Esa palabra no es “progresista”, “liberal”, “feminista” o cualquiera de los otros términos que generalmente se asocian con el activismo trans. La palabra es misoginia.

La lucha feminista no se resuelve con aplausos un día al año, o con globos morados. Tampoco con dibujitos tiernos o centrándose exclusivamente en las mujeres asistentas, limpiadoras y víctimas. La lucha es de todas y, además, se busca un mundo mejor para todos los seres, de todos, hombres y mujeres de todas las consideraciones. 

Esta lucha requiere que Podemos se sitúe de nuevo al lado de sus principios iniciales, como partido anticapitalista y -sobra añadirlo- feminista. Las mujeres somos sujetos en pleno derecho, no en competencia con intereses diversos, sino porque una política de izquierdas tiene que colocar la ideología precisamente del feminismo en el centro.




11.10.22: este artículo ha sido ligeramente modificado. Creo que 'hombre-trans' y 'mujer-trans' son términos diseñados para engañar, confundir e imponer pronombres erróneos; por tanto, he reemplazado estos términos por 'hombre trans-identificado' y 'mujer trans-identificado' en varios sitios.


Tuesday, 3 March 2020

El neoliberalismo y por qué no te conviene

El capitalismo es un sistema muy eficaz para transferir los recursos del futuro al presente. La fe musulmana prohíbe cobrar intereses (ribawi) y por tanto es en esencia incompatible con el capitalismo, que crea deuda para, en principio, permitir la inversión en tecnologías que mejorarán la producción.

El capitalismo entendía que el rentista, el que saca su beneficio sin producir nada, es anatema a una economía en condiciones. El neoliberalismo, la lógica evolución del capitalismo, cree que sacar beneficio, de donde sea, es el objetivo legítimo de una economía; la idea de que siempre es bueno el mercado, incluso cuando los super ricos lo trucan, incluso cuando se rescatan con fondos públicos en caso de quiebra, como ocurrió en el 2008, cuando quebraron un sinfín de entidades privadas y, de la noche a la mañana, esa deuda privada se convirtió en pública. Incluso cuando saquean a otros países y asesinan a los que se oponen al saqueo.

El neoliberalismo nos hace creer que el sector financiero es productivo como tal, cuando no lo es: es parasitario. Elimina gran parte del sector realmente productivo, el que fabrica cosas, porque la acumulación de dinero es más difícil y porque hay trabajadores en medio, susceptibles de organizarse. El neoliberalismo usa la acumulación en manos de oligarcas de dinero proveniente de la especulación para crear enormes burbujas que estallan cada 4 a 7 años (lo cual es el tiempo medio de crisis del capitalismo), haciendo inviable una vida decente para una parte significativa de la población, que pierde su casa, su trabajo, su familia, su dignidad y su salud. Usa su acumulación de dinero para comprar poder político para que haya rescates constantes para los ricos y para que no tributen, mientras pagan a un ejército de periodistas y propagandistas para convencernos de que "crean empleo y riqueza". Si prestas atención, verás que no crean empleo, sino esclavitud, y no crean riqueza para la gran, gran mayoría, sino deuda. Y la deuda pública no es otra cosa que la transferencia de la riqueza de generaciones futuras a los bolsillos de las presentes. O, en el caso de gran desigualdad, a los bolsillos de unos cuantos de las presentes.

La deuda de EE.UU está aumentando enormemente. El déficit actual es de un trillón de dólares (¡uno seguido de 18 ceros!), a pesar de que Donald Trump prometió sanear la economía. Es la metodología de todo gobierno de derechas desde hace décadas, sin excepción. El gobierno de Mariano Rajoy llegó al poder con la deuda pública en un 70% de PIB, y 7 años después la dejó en un 98%, acompañada de recortes y la eliminación de incluso los derechos más básicos, emigración de la juventud más preparada de la historia, paro y trabajo basura.

Que no te cuenten que la derecha cuida la economía porque, como explicó uno de los asesores clave de Ronald Reagan (el abuelo del neoliberalismo), la deuda se eleva a propósito de poder justificar la privatización y los recortes sociales. El dinero que se ahorra reduciendo los impuestos de los superricos no trae beneficios para la sociedad en su conjunto, sino deuda.

Para conseguir la de-industrialización de las regiones anteriormente prósperos hacía falta destruir a los sindicatos y toda lucha colectiva. Para mantener el semblante de un estado de bienestar -y digo "semblante" porque, si existe, ¿por qué hay tantos viviendo en la calle?, ¿por qué hace falta que haya bancos de comida?, ¿por qué el metro abre sus puertas por la noche durante las semanas de más frío?, ¿por qué no hay una solución habitacional para los desahuciados y para las víctimas de violencia de género?-, había que sustituir los impuestos que pagaban los ricos por los que mayoritariamente pagan los no ricos, o sea, por impuestos como el IVA, que afectan más a los pobres, quienes acaban pagando un porcentaje mucho más alto de sus ingresos en impuestos.

El libre comercio y globalización con sus mal-nombrados tratados de comercio entre países o bloques económicos son en realidad tratados de derechos del inversor, que elevan los derechos del inversor muy por encima de los del ciudadano, trabajador o medioambiente.

Y para que todo esto funcione así, sifoneando la riqueza del 99% hace el 1% es necesario un bombardeo constante de propaganda, junto con la vigilancia sobre el ciudadano perpetrada por el Estado. Si coges varios medios de comunicación tradicional, verás que el contenido es el mismo, aunque con diferentes palabras. Y ya que ningún joven lee esos medios, intentan legislar sobre el contenido en las redes y en internet, para que sea delito discrepar de la versión oficial.

Se puede discutir sobre derechos de la mujer, inmigración, transgéneros, si el PP, Ciudadanos, Vox o el PSOE, si coches híbridos, si energía nuclear, si Google o Facebook... ¡cuanto más, mejor! Pero no conseguirás ningún oyente o lector si hablas de clase, si cuestionas el capitalismo en sí. Gritarán por encima de ti, todos aquellos que NO han leído a Marx, todos aquellos que no han experimentado nada que no sea el capitalismo en sus distintas formas, gritarán: ¡Rusia!, ¡China!, ¡Venezuela!, ¡Cuba! -este último, país pequeño y pobre, asediado económica y violentamente por su vecino poderoso y matón, rodeado de países intervenidos por EE.UU. en los cuales las escuadras de la muerte, el robo de bebés, la tortura y eliminación de sus disidentes, la destrucción de sus economías, la creación de una desigualdad abrumante y el saqueo de sus recursos se han llevado a cabo con total impunidad, y sin que despierten el interés de nadie. Ese país pequeño goza de los mejores médicos del mundo, una larga expectativa de vida (mayor que en EE.UU.) y una de las tasas de analfabetismo más bajas (menor que la de EE.UU).

Permitir la acumulación de riqueza, nos cuentan, no es malo porque tú también podrás ser uno de esos ricos. Dejando de lado el absurdo de la idea de que podamos todos ser multi-milionarios (si fuera así, ¿cuánto valdría nuestro dinero si nadie lo necesitara?), esa oligarquía siente auténtico desprecio hacia el resto y, a la vez, tiene los recursos económicos para contratar a un ejército de abogados, jueces, propagandistas, periodistas, intelectuales... para convencernos de una manera u otra de que todo siga igual. Una situación de guerra sin fin: no hay creación de riqueza -¡para algunos pocos!- más idónea que la destrucción masiva (piensa en ello); y además las guerras no admiten de auditoría real de gastos ni recuento de víctimas, todo pagado con la austeridad impuesta al 99%.

Y mientras tanto, mientras alcanzamos el juego final del neoliberalismo con su implacable lógica -hacer obsoleto a gran parte de la humanidad con la inteligencia artificial, el destrozo de prácticamente la totalidad de nuestro planeta-, todo ese ejército pagado por la oligarquía nos cuentan una tras otra vez que no hay alternativa. Es mentira.

Wednesday, 1 June 2016

El Brexit

Este mes tenemos el referéndum sobre el Brexit.  Boris Johnson y David Cameron enfrentados y una inmensa campaña de miedo y sinsentidos sobre los peligros de salir de la Unión Europea.  Hasta el punto de dejar a todo el mundo confuso y, a pesar de odiar a la Unión Europea (¿quién no?), con la certeza de que una salida sería la ruina económica, el fin de los derechos humanos, el fin del comercio, incluso el fin de películas como Shaun The Sheep, esta última financiada con algo de dinero europeo. 

Porque el dinero europeo ¿de dónde viene si no es de los propios países?  La versión oficial de las bondades de Europa deja sin explicación el por qué de la diferencia entre clases: los pobres y muchos inmigrantes decantan por la salida. Y hace omiso al hecho de que tiempos atrás el Reino Unido existía fuera de una unión europea y que el largo plazo puede compensar un corto plazo difícil, lo cual es más problemático al revés (piensa en el medio ambiente). 

Y se nos olvida que Johnson y Cameron, ambos conservadores, amigos, colegas de una clase social muy reducida, ex-alumnos de Eton, son ambos parte de un enfoque que esconde con mucha sutileza la banalidad de este referéndum.
Hay otras opciones no contempladas.  Como dice Noam Chomsky, posiblemente el intelectual más lúcido y erudito del mundo occidental, la cuestión Brexit es casi irrelevante. Él opina que es ligeramente mejor que el Reino Unido siga en la Unión, más bien para contrarrestar poder a EE.UU. Pero en cualquier caso el votante no podrá elegir si le gusta la premisa básica de aceptar un sistema neo-liberal, ni siquiera si quiere el TIIP, o si prefiere la escasísima democracia reinante en el Reino Unido, donde los partidos mienten descaradamente sobre sus propósitos antes de las elecciones e incumplen todas sus promesas nada más formar gobierno -bien por falta de soberanía, bien por intereses ajenos-, a la nula democracia de Europa, donde el Parlamento en realidad no decide nada (ni puede) y donde la Comisión, junto con un sinfín de grupos oscuros y no electos, actúa a escondidas y se somete a los intereses de grandes corporaciones y fortunas.  

Algo parecido ocurre en España.  Igual que Barrak Obama, con su campaña de marketing basada en el "Cambio" sin contenido ("Yes, we can!", que resultó ser "No, we can't!"), Pedro Sánchez se autodenomina el cambio, sin explicar qué cambio sería, ni cómo un partido controlado por aquéllos que decididamente no quieren cambio puede traer algo que resolutamente no ha traído en décadas y que no desea traer.  ¿Cómo puede traer cambio un partido que hizo un sprint para pactar con Ciudadanos, imposibilitando así cualquier brisa de aire fresco, apoyando así a una derecha -renovada, eso sí, pero ideológicamente el feroz defensor de los intereses del capital contra los del trabajador.  El PSOE, que ya ha hecho todo lo posible para apoyar al PP en el Senado y hará lo mismo, dentro de unos días, en el Congreso, no puede suponer ningún cambio. Pero, a diferencia de Obama, Sánchez llega de nuevo tarde y su estrategia no le beneficia. Tan alejado del pueblo está el PSOE (autodenominado socialista) como mayores sus votantes.  

Tanto el PSOE como Ciudadanos repiten terminología, ideas y propuestas lanzadas por Podemos, vaciando sus contenidos y hablando un tipo de doublespeak muy propio del 1984 de Orwell, dejándonos con más discurso sobre Venezuela -pero no Méjico, por ejemplo- que sobre España, como si no tuviéramos suficiente materia nacional para ocuparnos.  Por supuesto no entra en el discurso que el gran problema de América Latina, y no sólo Venezuela, es desde hace décadas fruto de las políticas neoliberales de fuera que no la dejan en paz.  

El PSOE y el PP, vieja escuela de lo que fingía ser democracia, ambos llenos de corrupción, aunque parece que el PP más, se juntan con Ciudadanos, que también tiene su financiación ilegal así como un trato comprometido con bancos y grandes corporaciones, para llevar los tres una política conjunta de neoliberalismo, con peleas entre sí sobre las formas y no sobre la sustancia, presentando en realidad un frente común contra el enemigo real de los grandes intereses, Podemos.  Podemos es el único partido grande sin corrupción endémica y sin financiación ilegal (como viene avalado por varias sentencias del Supremo) -y, ¿por qué no decirlo?, sin financiación a gran escala, lo cual dificulta que pueda defenderse contra los ataques del Establishment.  Podemos no es, ni en esencia, radical, aunque la derecha trinchada en sus privilegios lo tacha de ello sin pudor, y Podemos y sus aliados han mostrado tener mucho más criterio y cuidado con el dinero del ciudadano en las ciudades donde se ha hecho con el ayuntamiento.

Como dijo Steve Jobs, donde hay un monopolio, la gente de "producto" es infravalorada y el talento acaba marchándose, ya que la gente de marketing será la más valorada.  Puso el ejemplo de la Pepsi, donde junto con la Coca Cola, todo el esfuerzo se dirige al marketing de un producto poco cambiante. También puso el ejemplo de IBM y Xerox, pioneros en su momento que perdieron mucho cuando al final tuvieron que verse con algunos nuevos productos excelentes de empresas start-up que pusieron todo su empeño en su talentosa gente de producto.  

El PP y el PSOE se han vuelto mediocres.  Tuvieron un monopolio y sus peleas eran puro teatro. Ciudadanos, Podemos y un renovado IU están llamando a su puerta, y los grandes intereses de corporaciones y fortunas empujarán al PP y PSOE a pactar de forma oculta, y luego a hacer lo mismo con Ciudadanos, dándonos el PPSOEC.  Ni el PP ni el PSOE mejorá su imagen y me imagino que firmarán su sentencia de muerte, pero la gente que los dirige no contemplará otra alternativa.  Y espero que algún día, sin duda cuando empecemos a darnos cuenta de lo que es la inmensa deuda que nos dejan estos cuatro años de PP, la población se pregunte por qué es tan bueno el sistema que tenemos.

En nuestro debate paupérrimo, se defiende el capitalismo contra el comunismo, como si hubiéramos visto el comunismo, como si no hubiera otros sistemas, y como si tuviéramos de verdad un sistema capitalista en estos momentos. Hay preguntas que no se hacen pero que se deberían, como:
  • ¿Por qué salvar a los bancos?
  • ¿Por que el estado no pudo tomar control de los bancos si el dinero dado para el rescate era público?
  • ¿Por qué hay socialismo para los ricos y capitalismo para los pobres?
  • ¿Por qué nos ponemos histéricos si nos enteramos de un pequeño defraudador de ayuda social y no en el caso de un banquero que gana una cantidad obscena, no paga impuestos (ni su empresa), deja su entidad en la ruina y se marcha con una pensión millonaria?
  • ¿Por qué no podían quebrar los bancos, garantizando con dinero público únicamente los depósitos de la ciudadanía?
  • ¿Cómo es que un estado poco endeudado, como el español en 2007, ha acabado con una deuda elevadísima y a todas luces impagable?
  • ¿Por qué una deuda privada, y por tanto no garantizada, ha terminado siendo una pública, sin que los prestamistas hayan tenido que asumir una pérdida?
  • ¿Por qué la idea de un salario social, propuesta seriamente debatida en Suiza, el Reino Unido, Finlandia, Dinamarca, EE.UU..., es tan radical en España? 
Son preguntas que se deberían hacer pero el terreno de discurso está tan ladeado que solo vemos las pocas alternativas que nuestros centros de poder caducados nos permiten. Una lástima.